Incertidumbre en el mercado griego

Embed from Getty Images
La última sesión en la Bolsa de Atenas había sido el pasado 26 de junio. Transcurrió, pues, más de un mes hasta la reapertura de ayer. Un mes en el que la convulsa situación de las cuentas helenas dejaba poco espacio a la confianza en la jornada de ayer. Ningún analista apostaba por valores en positivo, así que el resultado no ha sido inesperado ni sorprendente. Pasó lo que tenía que pasar: en el primer tramo de la mañana se registraron las mayores caídas, consecuencia de la prisa de muchos por vender y la escasa demanda. Las pérdidas llegaron a situarse por encima del  20%. Finalmente, la situación se fue estabilizando a lo largo de la jornada, que culminó con una media del 16’23%.

Por sectores, tampoco hubo sorpresas. Los bancos fueron los grandes damnificados en un mercado que, de hecho, se había cerrado en su momento como consecuencia del control de capitales y cierre de entidades impuesto por el Gobierno de Tsipras. Hasta un 30% -el límite de pérdidas diarias- cayeron algunos títulos bancarios, seguidos muy de cerca por las acciones vinculadas al sector sanitario (28’48%) y las de servicios financieros (24%). Por debajo de la media se situaron otros sectores menos proclives a las oscilaciones del mercado, al estar ligados a bienes de primera necesidad. La alimentación y la bebida, por ejemplo, se quedaron en unas pérdidas del 5%, pírricas en comparación con las que hemos comentado previamente.

Ha sido, en síntesis, la mayor caída en la historia de la Bolsa helena y su principal indicador, el ASE. Hay que tener en cuenta, no obstante, los límites que la propia intervención económica ha impuesto a los inversores griegos que, por ejemplo, solo pueden operar con dinero transferido de cuentas bancarias del extranjero o de reservas en efectivo. Es decir: no pueden echar mano de sus ahorros, para evitar la fuga de depósitos bancarios. Además, la Comisión de Valores de Mercado prohibió las ventas en corto, precisamente para evitar la especulación en torno a un mercado en pérdidas.

Pero, ¿por qué esa caída tan acentuada en un contexto de acuerdo para un nuevo rescate? La respuesta se resume en una palabra, la más temida en los mercados de valores: incertidumbre. Esa incertidumbre que ha marcado las negociaciones con la Troika desde que Syriza se puso al frente del Gobierno heleno pero, sobre todo, la incertidumbre sobre las condiciones del nuevo rescate y la capacidad de la maltrecha economía griega para hacerles frente. Por no hablar de la incertidumbre política, que dejaremos para otro capítulo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s