En tela de juicio

La mayor multa colectiva de la historia de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha ido a parar al sector del automóvil, uno  de los referentes de la economía nacional. Más de 170 millones de euros que afectan a fabricantes y distribuidores, en las distintas áreas de actividad, desde la propia gestión empresarial hasta las acciones de marketing y los servicios postventa.

Foto: Luc. Fuente: Flickr

Foto: Luc. Fuente: Flickr

Las multas, especialmente gravosas para General Motors (22’8 millones de euros), Ford (20’2), Renault (18’2), Peugeot (15’7) y Citröen (14’7), no dejan títere con cabeza. Afectan a 21 empresas del sector, es decir, prácticamente todas, incluidas las denominadas “premium”; en total, en torno al 91% del mercado. Se salva el grupo Volkswagen (incluidos Seat, Audi España y Porsche Ibérica) y no porque esté libre de sospecha (le corresponderían 39 millones de euros), sino por haber sido el que denunció, acogiéndose a la denominada “solicitud de clemencia”, un instrumento que se puso en marcha en el año 2007, precisamente, para alentar el afloramiento de prácticas fraudulentas: quien las denuncie puede librarse del castigo, siempre y cuando reúna una serie de requisitos, entre los que figuran no haber sido el instigador de dichas prácticas y, por supuesto, dejar de hacerlo.

Básicamente, lo que dice la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para imponer tamaña sanción es que las empresas del sector del automóvil se comportan en España a modo de cártel, compartiendo información comercial estratégica y pactando precios, en detrimento de la libre competencia y, por tanto, de los derechos del consumidor, sean particulares o empresas. Se valdrían para ello de los servicios de dos empresas de consultoría que también han sido sancionadas.

De los primeros en reaccionar han sido las asociaciones de consumidores, que advierten de la posibilidad de reclamar daños y perjuicios por la vía civil. La patronal del sector rechaza las acusaciones de falta de competencia en el mercado español. Algunas de las empresas afectadas por las sanciones (como Citröen y Volvo) ya han anunciado que recurrirán la multa y otras lo harán en breve. La noticia, desde luego, es alarmante. Máxime si tenemos en cuenta que las prácticas fraudulentas habrían coincidido en el tiempo con los planes PIVE del Gobierno para estimular la venta de vehículos nuevos, en un esfuerzo por apoyar al sector en plena crisis.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s