El polvorín del Este

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Primero Grecia y ahora China. El verano no da tregua a los inversores, que hoy  miran con preocupación la  evolución del mercado asiático tras una jornada devastadora para empezar la semana. En un solo día, la mitad de las empresas que cotizan en los mercados chinos de Shanghai y Shenzhen (más de 1.500) tocaron fondo con pérdidas del 10%, lo máximo que les permite su normativa bursátil. De media, ambas Bolsas cerraron ayer con caídas en torno al 8%  en la que ya pasó a la historia como la peor jornada de los últimos ocho años, precisamente cuando parecía que la situación estaba más o menos controlada tras dos semanas de tregua.

La preocupación se refleja en los mercados occidentales porque es la segunda mayor economía del mundo la que está en duda. Lo que se avecina en China, según los analistas, podría ser el estallido de una doble burbuja: la de los mercados y la inmobiliaria. Y todo ello aderezado con la desconfianza que produce el control del Gobierno no ya sobre la economía del país, sino sobre la propia información económica.

Se cifra en un 85% el volumen de negocio que se asienta sobre operaciones de pequeños inversores, empujados por el ánimo expansionista del mismo Gobierno, pero profanos en la materia y, por tanto, candidatos perfectos a la estampida del pánico, cuando ven peligrar sus inversiones. La solución del Gobierno ha sido el intervencionismo, con medidas extraordinarias como la compra masiva de acciones en compañías públicas por valor de 4 billones de dólares, permitir que 1.400 empresas suspendan temporalmente la cotización a la espera de tiempos mejores o promover la financiación pública con 480 millones de dólares destinados al sector empresarial. En definitiva: medidas de extrema urgencia que no podrán mantenerse mucho tiempo.

Lo más preocupante en este momento son los datos de la evolución económica, indicadores de un proceso de desaceleración que hace difícil de sustentar el ritmo alcista en un mercado de valores que se ha revalorizado nada menos que el 150% en el último año.

 

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