Ni tanto ni tan poco

Lo más difícil para el ciudadano en relación con sus gobernantes es distinguir la razón de fondo de las políticas emprendidas: ¿se deben a un compromiso real con la ciudadanía y su país, o responden a estrategias electorales, marcadas por la evaluación continua que suponen los sistemas democráticos?

Esta dicotomía se ha hecho especialmente visible durante la larga crisis que atraviesa Europa. Una crisis económica que ha trascendido a la política y las instituciones. La duda se nos plantea ante medidas concretas, como la reforma electoral que promueve el ejecutivo español, pero también ante estrategias generales de gobierno: ¿realmente trabajan para superar la crisis o sólo para mejorar los resultados antes de la próxima cita electoral, siempre en el horizonte? Y no me refiero al caso español, que también, sino a toda la vieja Europa.

Rajoy y Merkel en el Camino de Santiago. Fuente: Moncloa

Rajoy y Merkel en el Camino de Santiago. Fuente: Moncloa

Mientras la mujer más poderosa del mundo se paseaba por Santiago haciendo camino con Mariano Rajoy, el gobierno francés se desmoronaba por discordancias insuperables en política económica entre los miembros del ejecutivo. El entonces ministro de Economía francés, Arnaud Montebourg,  se despachaba el sábado en una entrevista en Le Monde con un “las políticas de austeridad no funcionan y además son injustas”, en contraposición con la línea marcada por el primer ministro Manuel Valls, más seguidista de los dictados alemanes. Y la pregunta resulta inevitable: ¿Montebourg lo hace por coherencia con su pensamiento y fidelidad a su país, o para postularse como próximo candidato a la presidencia?

Arnaud Montebourg, exministro de Economía de Francia. Foto: Grondin. Fuente: Wikicommons

Arnaud Montebourg, exministro de Economía de Francia. Foto: Grondin. Fuente: Wikicommons

La preocupación de la izquierda por el devenir de Europa contrasta con el optimismo que desborda la derecha. Entre los halagos de Ángela Merkel, que alabó la política económica de Luis de Guindos y lo aupó hacia el Eurogrupo, Mariano Rajoy se reafirma en su estrategia de reducción del lastre (déficit, exceso de gasto público) como punto de apoyo para dar el gran salto y salir del agujero. Pero la ciudadanía necesita algo más: alguna pista de cuándo esa recuperación en las grandes cifras se trasladará a la arena de las economías domésticas. Preferiblemente, antes de la próxima cita con las urnas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s